Un gato con arnés puede olisquear la hierba y tumbarse al sol sin cruzarse con un auto. Pero a muchos gatos la idea les horroriza, y un arnés mal ajustado puede dejar que un gato asustado se suelte en un sitio que no conoce. Importa menos qué arnés compres que lo bien que le quede y las semanas de entrenamiento lento antes de abrir la puerta.

Comparamos arneses para gatos según lo bien que sujetan, la facilidad para ponerlos, las tallas disponibles y lo que cuentan los dueños y quienes los han probado. No hicimos nuestras propias pruebas de fuga. Estos son los que recomendamos.

  • El mejor en general: el rabbitgoo Cat Harness and Leash Set, un chaleco de malla suave que se ajusta en el cuello y el pecho, con correa incluida.
  • El mejor si tu gato odia que le pasen cosas por la cabeza: el Voyager Step-In Air, en el que tu gato mete las patas y que tú abrochas sobre el lomo.
  • El mejor para gatos inquietos: el Kitty Holster, un chaleco de algodón con anchos cierres de velcro y sin hebillas.
  • El mejor arnés de tiras: el PetSafe Come With Me Kitty, un arnés ligero con una correa elástica.

¿Deberías pasear a tu gato?

Las organizaciones de bienestar felino no se ponen de acuerdo, y conviene saberlo antes de comprar nada.

Las organizaciones benéficas del Reino Unido están en contra. Cats Protection dice sin rodeos que no se recomienda pasear a un gato con arnés y correa, porque a la mayoría de los gatos no les gusta que los sujeten, quieren poder huir del peligro y se sienten más seguros en su propio territorio. PDSA dice que la mayoría de los gatos sentirán un estrés serio y que un gato puede hacerse daño al intentar escapar.

Los veterinarios y refugios de Norteamérica y Nueva Zelanda son más abiertos. La Feline Veterinary Medical Association incluye pasear con arnés y correa entre las formas de dar a los gatos un entorno más estimulante reduciendo los riesgos de salir, junto con los recintos cerrados y las vallas seguras para gatos. SPCA New Zealand lo apoya si el equipo está bien ajustado y es seguro, y si el paseo se interrumpe cuando el gato muestra estrés.

Hay muy poca investigación en un sentido o en otro. El único estudio revisado por pares que encontramos sobre pasear gatos entrevistó a 21 dueños que ya pasean a sus gatos. Contaron beneficios para el gato y para ellos mismos, y señalaron a los perros y sus dueños como uno de los principales problemas. Eso te dice lo que creen los dueños convencidos, no cómo se sienten sus gatos.

Nuestra opinión: un arnés le va bien a un gato seguro de sí mismo y curioso, y no es ninguna obligación. En Best Friends, su especialista en comportamiento felino calcula que solo un pequeño porcentaje de los gatos de interior es por naturaleza lo bastante tranquilo para sentirse seguro al aire libre, y ninguno de sus propios tres gatos quiere salir con arnés. San Francisco SPCA es más optimista con el entrenamiento, pero también dice que los paseos no son una buena forma de enriquecer la vida de un gato miedoso. Si tu gato se esconde de las visitas o le entra el pánico con los ruidos, deja el arnés en la caja y prueba con una repisa de ventana o un catio.

Un arnés puede seguir siendo útil para un gato que nunca sale a pasear. Por ejemplo, te da algo a lo que sujetarlo durante un viaje, y San Francisco SPCA lo sugiere para presentar a dos gatos de forma segura. Si buscas un arnés para viajar, lee también nuestra guía de los mejores transportines para gatos, porque un arnés no sustituye a un transportín.

Ningún arnés es del todo a prueba de fugas

Casi todos los arneses de Amazon dicen «a prueba de fugas» en el título. No hagas caso. SPCA New Zealand dice abiertamente que ningún arnés es a prueba de fugas, y Fear Free advierte de que un gato asustado por un ruido repentino podría salir disparado incluso de uno bien ajustado. El propio anuncio de Kitty Holster dice que «no existe un arnés para gatos realmente a prueba de fugas». En Best Friends, su especialista cuenta que ha visto muchas publicaciones sobre gatos perdidos con la misma historia: un ruido fuerte, un ataque de pánico y un arnés del que el gato se soltó.

Un buen ajuste reduce el riesgo, pero lo que mantiene a salvo a un gato es el lugar que elijas y tu atención, así que ponle un microchip y una chapa identificativa antes de salir siquiera.

Qué hace bueno a un arnés para gatos

Está hecho para gatos. VCA, Fear Free y Best Friends advierten sobre los arneses para perros, porque un gato puede soltarse de ellos con más facilidad. Nunca enganches una correa a un collar: Cats Protection señala que los collares se sueltan con facilidad y que un tirón podría ahogar a tu gato.

La correa se engancha en el lomo. La anilla debe quedar justo detrás de los omóplatos, no en el cuello, para que el tirón vaya al cuerpo y no a la garganta.

El tipo le va bien a tu gato. Nadie ha demostrado que un tipo sea el más seguro. Fear Free considera que los chalecos para pasear son los que mejor evitan las fugas, pero también los que más constriñen, y dice que un arnés de tiras bien ajustado también puede funcionar. Best Friends dice que los chalecos de velcro reparten la presión de manera uniforme. Sin embargo, algunos gatos se niegan a andar con chaleco y se mueven mejor con tiras. Hay que elegir, y tu gato también tiene algo que decir.

Se puede ajustar en más de un punto. El cuello y el pecho de un gato no crecen en la misma proporción, así que un arnés que se ajusta en ambos sitios tiene muchas más probabilidades de quedar ceñido en todas partes.

Trae una correa ligera, o te la compras aparte. Fear Free sugiere una correa ligera de 6 pies (1,8 m). VCA aconseja evitar las correas retráctiles o largas, que permiten a un gato subir corriendo a un árbol o saltar una valla.

El mejor en general: rabbitgoo Cat Harness and Leash Set

El mejor arnés para gatos en general

rabbitgoo Cat Harness and Leash Set

Un chaleco suave de malla transpirable con cuatro tiras ajustables, dos hebillas de presión, bandas reflectantes y una anilla para la correa en el lomo. Incluye una correa a juego. El arnés para gatos más vendido de Amazon, en varias tallas y muchos colores.

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El rabbitgoo Cat Harness and Leash Set es el que probaríamos primero con la mayoría de los gatos. Es un chaleco, así que cubre más que un arnés de tiras, pero su malla ligera y transpirable evita que parezca un abrigo. Cuatro tiras ajustan el cuello y el pecho, y la correa viene en la caja, así que está listo para usar por menos de $20.

Es el arnés para gatos más vendido de Amazon, con más de 65.000 valoraciones y una media de 4,3 estrellas. En la prueba práctica de Cats.com, los dos gatos acostumbrados al arnés de quien hizo la reseña parecían más cómodos con este.

Conviene saber:

  • Se pasa por la cabeza de tu gato y la tira del cuello no da mucho de sí, así que quizá tengas que aflojarla y apretarla cada vez. Si tu gato lo odia, rabbitgoo vende una versión con hebilla en el cuello, o mira el Voyager más abajo.
  • Las tallas van por medidas, con rangos de pecho en Amazon de 13,5–16 pulgadas (34–41 cm) para la XS, 18–20 pulgadas (46–51 cm) para la S y 21–25 pulgadas (53–64 cm) para la M. Esos rangos dejan huecos, así que un gato entre dos tallas necesita otro arnés.
  • El fabricante también indica una medida mínima de cabeza para cada arnés. Un gato con la cabeza pequeña en proporción al cuello puede salirse sin más, así que mídele también la cabeza.

El mejor para gatos que odian que les pasen cosas por la cabeza: Voyager Step-In Air

El mejor arnés para gatos de meter las patas

Voyager Step-In Air Cat Harness and Leash Set

Un arnés acolchado de malla transpirable con un cuello moldeado pensado para gatos. Tu gato mete las patas delanteras y tú lo abrochas sobre el lomo, sin tener que pasarle nada por la cabeza. Incluye una correa a juego, en muchos colores.

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Lo que más les molesta a muchos gatos es el momento en que algo les pasa por las orejas. El Voyager Step-In Air se salta ese paso: extiéndelo en plano, mete las patas delanteras de tu gato por los dos agujeros, sube los laterales y abróchalo sobre el lomo. Es de malla acolchada con un cuello moldeado para gatos, y trae una correa a juego por unos $17.

Es la opción favorita de Cats.com y tiene una media de 4,6 estrellas con más de 2.300 valoraciones en Amazon, la mejor de nuestras cuatro opciones.

Conviene saber:

  • Elige una talla más si tu gato está cerca del límite superior de un rango. En la reseña de Cats.com, las tiras del pecho del primero que se pidió resultaron dos pulgadas más cortas de lo indicado, incluso estiradas del todo.
  • En el anuncio, las tallas se nombran por la medida del pecho, empezando por 11–12 pulgadas (28–30 cm) para la XXXS. La S que enlazamos sirve para 14–16 pulgadas (36–41 cm) y la M, la más grande que encontramos, para 15–17 pulgadas (38–43 cm), así que no es para gatos grandes.
  • Si no queda ceñido en el cuello, devuélvelo y prueba otro tipo.

El mejor para gatos inquietos: Kitty Holster

El mejor chaleco para gatos inquietos

Kitty Holster Cat Harness

Un chaleco de algodón suave con anchos cierres de velcro en el cuello y el pecho, sin hebillas de plástico y con una anilla para la correa en el lomo. Fabricado en EE. UU., en cuatro tallas y varios estampados, con un folleto sobre cómo enseñar a andar con correa. Correa no incluida.

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El Kitty Holster es una idea distinta: una pieza plana de algodón suave que envuelve a tu gato y se cierra con anchas tiras de velcro. No hay hebillas con las que pelearse, y se pone en segundos cuando tu gato ya está acostumbrado. En Best Friends, su especialista dice que los chalecos de velcro tienen fama de ser bastante seguros y reparten la presión de manera uniforme, y los cierres anchos permiten ajustarlo en cualquier punto en lugar de a lo largo de una sola tira.

Le va bien tanto a un dueño que se pelea con las hebillas como a un gato que se resiste a ellas. Tiene unas 3.600 valoraciones en Amazon, con una media de 4,4 estrellas, e incluye un folleto sobre cómo enseñar a andar con correa.

Conviene saber:

  • Es la más cara de nuestras opciones, a unos $28, y no trae correa, así que añade una ligera.
  • A algunos gatos simplemente no les gustan los chalecos. En la prueba de Cats.com, un gato se negó a andar con él y el otro se movía con torpeza, sobre todo al saltar. Pruébalo en casa mientras aún puedas devolverlo.
  • El velcro pierde fuerza a medida que se llena de pelo, así que límpialo de vez en cuando y comprueba que sigue agarrando con firmeza.
  • Las tallas van por cuello y pecho: la XS es de 5–9 pulgadas de cuello y 10–14 pulgadas de pecho (13–23 y 25–36 cm), la S/M de 9–12 y 13–17 (23–30 y 33–43 cm), la M/L de 10–13 y 16–20 (25–33 y 41–51 cm) y la XL de 11–15 y 19–23 (28–38 y 48–58 cm).

El mejor arnés de tiras: PetSafe Come With Me Kitty

El mejor arnés de tiras para gatos

PetSafe Come With Me Kitty Harness and Bungee Leash

Un arnés ligero de tiras de nailon que ejerce la presión en los hombros en lugar de en la garganta, con varios puntos de ajuste y una correa elástica que suaviza los tirones repentinos. En talla pequeña, mediana y grande.

Comprar en Amazon

Si tu gato no se mueve con un chaleco, un arnés de tiras como el PetSafe Come With Me Kitty puede ser la solución, porque apenas le cubre el cuerpo. Es el que San Francisco SPCA pone como ejemplo en su guía de entrenamiento, y tiene más de 12.000 valoraciones con una media de 4,3 estrellas. La correa elástica incluida se estira un poco, de modo que tu gato nota una parada suave y no un tirón repentino.

Cats.com lo sitúa en segundo lugar. En la reseña gustó que incluso la tira entre los hombros se puede ajustar, y se señala que el arnés es seguro para los gatos que intentan escapar porque todo se puede apretar hasta quedar ceñido. A los dos gatos de quien hizo la reseña les resultó cómodo.

Conviene saber:

  • Esa tira de los hombros está hecha para apretarse cuando el gato tira, y a los gatos de quien hizo la reseña pareció resultarles incómoda. No es una buena opción para un gato que tira con fuerza.
  • Es más fácil salirse hacia atrás de unas tiras finas que de un chaleco, dice Cat School, un sitio de adiestramiento de gatos, así que comprueba el ajuste a menudo.
  • Las tallas van por pecho: 9–11 pulgadas (23–28 cm) para la pequeña, 10,5–14 pulgadas (27–36 cm) para la mediana y 13–18 pulgadas (33–46 cm) para la grande. Enlazamos la grande, que el fabricante sugiere para gatos medianos y grandes, pero mide primero.

Cómo medir a tu gato para un arnés

No elijas la talla por el peso. Usa una cinta métrica blanda y, si no tienes, un trozo de cuerda y una regla:

  1. Cuello: mide alrededor de la base del cuello, donde quedaría un collar en su posición más baja.
  2. Pecho: mide alrededor de la parte más ancha de la caja torácica, justo detrás de las patas delanteras.
  3. Cabeza: algunos fabricantes indican una medida mínima de cabeza, así que mide también alrededor de la parte más ancha de la cabeza.

Elige la talla en la que tanto el cuello como el pecho entren en el rango. Si tu gato está entre dos tallas, lee las notas de arriba, porque algunos arneses tallan pequeño. Los gatitos crecen deprisa, así que cuenta con comprar más de uno.

Cómo ponerle un arnés a un gato

Los arneses se ponen principalmente de tres maneras. Sea cual sea el tuyo, hazlo en un sitio tranquilo, lejos de la puerta, y solo cuando tu gato haya hecho el entrenamiento que explicamos más abajo.

Chaleco que se pasa por la cabeza, como el rabbitgoo:

  1. Afloja las tiras y desabrocha la hebilla del pecho.
  2. Ofrécele una golosina para que estire el cuello hacia delante y pásale la abertura del cuello por la cabeza.
  3. Lleva la tira del pecho por debajo de la barriga, justo detrás de las patas delanteras, y abróchala.
  4. Aprieta por igual las tiras del cuello y del pecho, y recoge los extremos sueltos.

Arnés de meter las patas, como el Voyager:

  1. Extiéndelo en plano en el suelo, con los agujeros para las patas hacia arriba.
  2. Levanta una pata delantera cada vez y pásala por un agujero. Es más fácil con tu gato de pie entre tus rodillas, mirando hacia el otro lado.
  3. Sube los dos laterales alrededor del cuerpo y abróchalos sobre el lomo.

Chaleco envolvente, como el Kitty Holster:

  1. Colócalo sobre el lomo de tu gato, con la anilla de la correa entre los omóplatos.
  2. Cierra primero el cuello y luego rodea el pecho con el cierre, por detrás de las patas delanteras.
  3. Presiona a lo largo de los dos cierres para que agarren bien.

Arnés de tiras, como el PetSafe: pasa el lazo del cuello por la cabeza y luego lleva la otra tira alrededor del cuerpo, por detrás de las patas delanteras, y abróchala. Ajusta cada tira para que la anilla quede en el lomo, entre los omóplatos.

Comprueba el ajuste

  • Usa la regla de los dos dedos. Deberías poder meter dos dedos entre el arnés y tu gato, y no más. Si caben más, está demasiado flojo. Si no caben dos, está demasiado apretado.
  • Revisa todas las tiras, no solo una. Un pecho bien ajustado no sirve de nada si el cuello está flojo.
  • Intenta deslizarlo hacia delante. Empuja suavemente el arnés hacia la cabeza de tu gato. Si empieza a pasar por encima de los hombros o las orejas, apriétalo o prueba otra talla u otro tipo.
  • Observa cómo anda tu gato. Debe poder mover los hombros con libertad, y las tiras no deben rozarle detrás de las patas delanteras.
  • Compruébalo cada vez. Las tiras se aflojan, y los gatos ganan y pierden peso.

Quítale el arnés al volver. Cats Protection dice que no se lo dejes puesto cuando no lo estés paseando.

Cómo enseñarle a un gato a llevar arnés

El plan de Best Friends tiene 13 pequeños pasos repartidos en al menos 13 sesiones, cada una de no más de cuatro o cinco minutos. Algunos gatos lo consiguen en días, otros tardan meses y otros nunca llegan. Busca una golosina que le encante a tu gato y resérvala solo para el entrenamiento. Este es el orden, a partir de Best Friends y de San Francisco SPCA:

  1. Deja el arnés a la vista. Ponlo cerca de la comida o de la cama favorita de tu gato durante varios días, para que simplemente huela a casa.
  2. Acércaselo. Deja que lo olfatee, dale una golosina, luego colócaselo sobre el lomo un momento y retíralo. Un trozo de cuerda y después un calcetín son un buen calentamiento para un gato nervioso.
  3. Abróchalo un momento. Abróchaselo mientras se come una golosina y quítaselo antes de que se le acabe.
  4. Ve aumentando el tiempo. Hazlo a diario y deja que tu gato ande por casa con el arnés puesto, empezando por un par de minutos.
  5. Añade la correa y deja que la arrastre. Hazlo en una habitación despejada, sin nada donde pueda engancharse, y mantén a tu gato entretenido con golosinas o con el juego.
  6. Toma la correa. Sujétala sin tensión y sigue a tu gato por la casa, vaya donde vaya.
  7. Enséñale a seguirte. Deja caer una golosina, camina hasta el final de la correa y recompensa a tu gato cuando te alcance. Nunca des tirones a la correa ni lo arrastres.
  8. Sal fuera unos minutos. Empieza en un sitio tranquilo y simplemente siéntate a su lado. Fear Free sugiere solo unos minutos cada vez al principio.

Si tu gato se tumba o se queda paralizado

Fear Free dice que muchos dueños se rinden en cuanto un gato se deja caer con el arnés y se niega a levantarse. No lo tomes como la última palabra. El truco de Fear Free es sostener una golosina favorita a unos pasos de distancia, para que tu gato tenga que levantarse y andar para alcanzarla. El pollo fresco funciona bien. Vuelve un paso atrás si hace falta, y termina cada sesión con buen sabor de boca.

Si tu gato sigue entrando en pánico o intentando quitarse el arnés tras unas semanas de práctica lenta, para. Eso es una respuesta, y en Best Friends, su especialista dice que no es un fracaso por tu parte.

Cómo mantenerlo a salvo fuera de casa

Antes del primer paseo:

  • Ve al veterinario. Mantén al día las vacunas y la prevención de pulgas, garrapatas y parásitos. Cats Protection también aconseja esterilizarlo o castrarlo primero.
  • Ponle microchip e identificación. Comprueba que los datos del chip están actualizados y añade una chapa identificativa. San Francisco SPCA, Best Friends y Cats Protection lo ponen como condición.
  • Lleva un transportín si sales de casa. Best Friends sugiere un transportín como refugio rápido para un gato nervioso, y SPCA New Zealand dice que una mochila puede ser útil en una emergencia, pero desaconseja las que llevan una gran burbuja transparente, porque el gato no tiene dónde esconderse y puede pasar demasiado calor.

Durante el paseo:

  • Empieza cerca de casa. Tu propio jardín o un patio tranquilo son ideales, y Fear Free dice que eso ya supone una vida más rica para tu gato. Evita las calles con mucho tráfico, los parques para perros y los senderos concurridos.
  • Deja que tu gato decida. En Best Friends, su especialista dice que la correa es para la seguridad, no para dirigir. La mayoría de los gatos prefieren de 5 a 20 minutos, y muchos se dedicarán sobre todo a sentarse, olisquear y tumbarse al sol. Eso es un paseo logrado.
  • Vigila a los perros. Levanta a tu gato en brazos antes de que llegue hasta él un perro suelto, porque con correa no puede huir.
  • Sal de día. Fear Free aconseja evitar la noche, el anochecer y el amanecer, y no salir nunca en fiestas con fuegos artificiales.
  • Nunca dejes a tu gato atado. San Francisco SPCA dice que ni siquiera un minuto o dos: tu gato podría enredarse y no podría escapar si se acercara un perro.
  • Cuidado con el suelo y el calor. El asfalto caliente puede quemar las almohadillas, así que pruébalo con el dorso de la mano. Mantén a tu gato lejos de las plantas y de todo lo que esté fumigado; nuestra lista de plantas seguras para gatos muestra qué plantas comunes son peligrosas.
  • Respeta la fauna. Mantente lejos de las aves que anidan y consulta las normas locales. Algunos parques prohíben los gatos, y en Nueva Zelanda se puede multar a los dueños que lleven gatos a los parques nacionales.

Si tu gato se asusta: las señales incluyen agacharse, intentar esconderse, llevar la cola muy pegada al cuerpo, maullar con angustia y salir corriendo. Mantén la correa en la mano, no tires y ve hacia tu gato. Levántalo con calma si puedes, o envuélvelo en una toalla si está fuera de sí, y luego vuelve a casa. No lo obligues a quedarse fuera. El consejo de Best Friends es llevar a un gato angustiado de vuelta a casa lo antes posible.

Si tu gato se suelta del arnés: no lo persigas, porque eso puede alejar aún más a un gato asustado. Agáchate, háblale en voz baja y ofrécele la golosina del entrenamiento. Si sale corriendo, búscalo cerca y mira primero debajo de las cosas, y ponte en contacto de inmediato con los refugios de la zona y con la empresa del microchip.

¿Los paseos harán que mi gato quiera salir todo el tiempo?

Es posible. En la reseña de Cats.com se advierte de que algunos gatos intentan escaparse cuando descubren lo divertido que es el exterior, y por eso algunas personas deciden no enseñar a llevar arnés a un gato que nunca ha salido. San Francisco SPCA tiene tres reglas útiles:

  • Saca a tu gato en brazos. Ponle el arnés lejos de la puerta y crúzala con él en brazos. Si sale por su propio pie, puede aprender a salir disparado entre paseos, sin arnés.
  • No premies la insistencia. Nunca le pongas el arnés mientras te maúlla a ti o a la puerta. Espera a que esté en silencio y entonces sal con él.
  • Mantén un horario regular, para que tu gato sepa cuándo tocan los paseos e insista menos.

Si tu gato no se acostumbra

Muchos gatos no lo harán, y pueden vivir perfectamente bien sin pasear. Best Friends sugiere un cochecito para gatos en el caso de los que solo se sienten un poco inquietos fuera, una cama junto a una ventana para los que se sienten muy incómodos, y un catio cerrado para pasar tiempo seguro al aire libre. Cualquiera de esas opciones es mejor que un gato asustado con correa. Si buscas ideas para dentro de casa, consulta nuestras guías de las mejores repisas de ventana, los mejores árboles para gatos y las mejores ruedas de ejercicio para gatos.

Arneses para gatos, en resumen

Empieza por decidir si tu gato es de los seguros de sí mismos. Si lo es, mídele el cuello y el pecho y compra un arnés hecho para gatos: el rabbitgoo le va bien a la mayoría, el Voyager a los que odian que les pasen cosas por la cabeza, el Kitty Holster a los inquietos y el PetSafe a los que no se mueven con un chaleco. Ajústalo con la regla de los dos dedos, dedica semanas a acostumbrar a tu gato en casa y haz que las primeras salidas sean cortas, tranquilas y cerca de casa. Ningún arnés es a prueba de fugas, así que ponle primero un microchip y una chapa identificativa, y vuelve a casa con tu gato a la primera señal de miedo. Si tu gato acaba de llegar a casa, nuestra lista de todo lo que necesitas antes de adoptar un gato recoge el resto de lo imprescindible.